A 13 años del homicidio de “Carlitos” Quiróz

El 20 de octubre de 2009, dos policías locales asesinaban a un pibe de 15 años, Carlos Quiróz, “Carlitos”.
Soñaba con llegar a jugar en la primera de Douglas, admiraba el Barça (el día que lo asesinaron tenía esa camiseta). Lo que más le gustaba era jugar con sus amigos al fútbol en el “campito” Una bala lo mató. Fue disparada por Daniel Alberto Fernández cerca del campo de deportes del Club Banco Provincia.
Sus padres llegaron a Pergamino allá por los ‘80 en busca de un porvenir; se conocieron y decidieron encarar la búsqueda en yunta. Su primera casita fue en Barrio Hernández; tantas chapas tenía cada ambiente como sueños sus habitantes.
Carlos Conde puso a disposición su auto particular para ir en búsqueda de los “cacos” que habían sustraído unos documentos de un camión la noche anterior. Todo hace suponer que hubo un arreglo entre el camionero que quería recuperar sus papeles y los dos policías que se harían unos pesos.
Iban pasando los años y Carlos (padre) y “La Gringa” progresaban a fuerza de trabajo y más trabajo, cuando fueron llegando los ‘gurises’ ya en pocos años habían comprado un terreno y construyeron su casa de material para escaparle a las amenazas del agua cada vez que se ponía bravo el Arroyo Pergamino.
“Carlitos” estaba jugando al fútbol y un “amigo” le pidió que lo acompañara a buscar unos caballos que se habían escapado. Se negó, pero ante la insistencia y el don de buen pibe que le inculcaron sus padres, lo llevó a la tragedia.
Conde y Fernández, sin notificar a sus superiores, fueron hacia el lugar donde se produciría el “canje” de los papeles por unos pesos.
Con los años, Carlos y “La Gringa” tuvieron una posibilidad de cambiar de barrio; allí recalaron en las inmediaciones de la cancha de Douglas para que los sueños de su pibe se acercaran al club donde haría amigos, y desplegaría su talento.
Cuando Conde vio a lo lejos llegar a “Carlitos” al lugar donde se pactó recoger el paquete, aceleró su auto y Fernández descendió corriendo con la pistola en la mano.
Después del horrendo crimen empezaron las opiniones de la sociedad donde el primer sospechoso es la víctima, se le ponen “motes”: Negrito, chorros, “por algo será”. Hasta los medios en sus titulares ponen “muerte dudosa”, “en un confuso episodio falleció un adolecente”.
La indignación de sus compañeros del colegio y del club ante la estigmatización con que instalaron el caso en los primeros días quedó reflejada en los videos que hicieron los pibes del Instituto Anchorena para “Jóvenes y Memoria”.
Con el tiempo llegó el juicio. Conde fue condenado a 2 años de prisión y a Fernández a cadena perpetua. Más allá que la sentencia fue apelada, sigue firme lo resuelto por el Tribunal integrado por Miguel Angel
Gaspari, Danielo Cuestas y Guillermo Burrone.Diez años después en instancias del Juicio por la Masacre de la Comisaría Primera, se debió luchar al igual que con el caso de Quiróz, tratando de salir al cruce por las opiniones condenatorias contra las víctimas.
Son tiempos donde no está mal preguntarse qué nos pasa como sociedad. Mientras tanto, el domingo, a “La Gringa” le faltó un beso en su mejilla.
*El autor es integrante de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Pergamino

 

fuente: http://www.primeraplana.com.ar/a-13-anos-del-homicidio-de-carlitos-quiroz/

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