Acoso callejero: no hay Libertad con violencia de género

La diputada libertaria, Lilia Lemoine, volvió a generar polémica tras minimizar este tipo de violencia machista y cuestionar la ley que lo penaliza. En contraposición, Nota al Pie dialogó con Juliana, integrante de Acción Respeto, una ONG que trabaja para visibilizar y erradicar esta problemática de la mano de la Educación Sexual Integral (ESI).

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Créditos: Enfant terrible.

Este lunes la diputada nacional de La Libertad AvanzaLilia Lemoine, relativizó el acoso callejero. Sin embargo, este tipo de violencia está penado por la Ley 27.501. Sus dichos surgen en un contexto donde, en Argentina, 9 de cada 10 mujeres atravesaron una situación de acoso callejero y el 100% lleva adelante estrategias para sentirse más seguras al salir de casa.

Acción Respeto (AR) es una organización civil que desde 2014 interviene en la concientización y lucha contra el acoso callejero.

Juliana, una de sus integrantes, aseguró que el acoso callejero “es una forma de violencia de género porque se trata de una manifestación del dominio de los hombres sobre el espacio público”.

En diálogo con Nota al Pie, expresó que “el acoso callejero funciona como un recordatorio permanente de que las mujeres no pertenecemos a la vida pública, y que nuestro castigo por atrevernos a romper con los mandatos es la violencia”. A su vez, agregó que “es una manifestación de las relaciones de poder desiguales”.

El acoso callejero no es gracioso, es violento

Durante una entrevista televisiva, la diputada nacional de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, sostuvo: “Me ha pasado de salir de mi casa deprimida, pasar por una obra y que los muchachos dijeran algo lindo”. “Me fui con una sonrisa de ahí”, agregó.

Además, cuestionó que “por un piropo, un hombre puede ir preso». En ese sentido, manifestó que «hay mujeres con mucho resentimiento y no es por atacar a las mujeres, es para defender a los hombres”. En esa línea, recordó una vivencia personal: «También me dijeron cosas horribles, ¿y yo qué hago? Me vuelvo y les respondo. ¿Somos iguales o no somos iguales? Vos me atacás, yo te respondo».

Para la legisladora, la salida es individual y depende de las víctimas. “Lo que quisiera es que la mujer deje de ser mansa y de depender del Estado o de depender de alguien para que la proteja”, argumentó.

En contraposición, Juliana de Acción Respeto sostuvo que los dichos de la diputada son “profundamente machistas”. En ese sentido, explicó que “no es inusual encontrar personas que han internalizado el discurso hegemónico del patriarcado, que dicta que el principal valor de una mujer es su estética, y que la validación debe provenir de un varón”.

Por otro lado, aseguró que “Lemoine responsabiliza a las mujeres con la carga de defenderse ante una situación de acoso en vez de apelar a los acosadores para que no violenten a nadie”. Y agregó: “La culpabilización de las víctimas les brinda impunidad a los agresores porque los libera de tener que cuestionar sus comportamientos”.

Como respuesta a los dichos de Lemoine, Juliana explicó que ninguna mujer está obligada a denunciar, pero las que sí se sientan afectadas tienen la oportunidad de hacerlo. Además, para la integrante de AR “lo que distingue el acoso callejero de una interacción social aceptable es tanto la falta de consentimiento como el contenido”.

Leyes que respaldan a las mujeres

“Desde los tiempos de la polis hasta el proceso de división sexual del trabajo, el ámbito público se entiende como una esfera masculina, siendo ellos quienes ocupan los roles productivos por fuera de los hogares, mientras que las mujeres quedamos relegadas al ámbito doméstico y al rol reproductivo”.

Juliana, integrante de Acción Respeto.

En ese sentido, “las conquistas sociales significaron una ampliación de los derechos de las mujeres, que empezamos a salir a la calle”. Para Juliana, “como respuesta a esta pérdida de privilegios, los varones intentan recuperar el poder sobre la vida pública ejerciendo violencias aleccionadoras. Buscan devolverlas a la privacidad de la casa”.

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Lilia Adela Bolukalo Lemoine es una cosplayer, influencer, ​ artista y recientemente diputada por La Libertad Avanza.​ Créditos: Perfil.

En abril de 2019 se sancionó la Ley 27.501, la cual modifica la N°26.485 “de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”. A partir de esa nueva normativa se incorporó el acoso callejero como tipo y modalidad de “violencia hacia las mujeres en el espacio público”.

En dicha modificación se define el acoso callejero como “aquella violencia ejercida contra las mujeres por una o más personas, en lugares públicos o de acceso público, como medios de transporte o centros comerciales”. Esto se da “a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia y/o generen un ambiente hostil u ofensivo”.

En este sentido, Juliana explicó que el Estado “está obligado por los tratados internacionales de rango constitucional a erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres”. Y destacó que “no es facultativo”.

El acoso en cifras

En abril de este año, el observatorio “Mujeres, Disidencias, Derechos” de Mumalá recopiló información acerca del acoso callejero. El sondeo reveló que el 94% de las personas encuestadas sufrió alguna forma de acoso sexual en la vía pública.

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Desde hace años el observatorio de Mumalá busca visibilizar este tipo de violencias como parte de la violencia contra mujeres y disidencias.
Créditos: La gaceta.

La edad mínima en la que se registraron casos de padecimientos de acoso callejero fue de 5 años, y la edad promedio con mayor cantidad de situaciones fue a los 15. Entre los datos: el 83% de las encuestadas recibió silbidos, comentarios sobre su apariencia y/o bocinazos, mientras que el 65% fueron comentarios irrespetuosos por cuestiones de género. A esto se le suman un 58% de insultos y gestos vulgares, y un 56% comentarios sexualmente explícitos.

A su vez, el 92% de las personas encuestadas evita pasar por lugares oscuros, alejados con poca circulación de gente mientras que el 88% prefiere ir acompañada de un hombre. Además, existen otras estrategias como vestirse de una manera diferente a la que les gustaría, y compartir la ubicación a avisar al llegar.

Desde Acción Respeto trabajan para generar concientización sobre esta problemática. Entre sus actividades han realizado campañas de visibilización; han asesorado proyectos legislativos que abordan el acoso callejero, y han presentado charlas en colegios y universidades.

“No consideramos que la solución sea únicamente el castigo, porque eso significa que llegamos tarde: si hay alguien sancionado, es porque ya hubo una víctima”, sostuvo Juliana. “Nuestro objetivo es educar a la sociedad para que el acoso callejero no suceda, por lo cual recalcamos la importancia de la Ley de Educación Sexual Integral”, concluyó.

FUENTE: NOTA AL PIE

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