Las alertas del Banco Mundial tras la «pronunciada devaluación» en Argentina y alta inflación

El BM proyecta que la economía global desacelerará a 2,4% este año. Para América latina prevé un crecimiento de 2,3%. «Hay poco margen de maniobra para que el gasto fiscal apoye la actividad», dice sobre Argentina.

El Banco Mundial dio a conocer sus últimas proyecciones para la economía global y el escenario es poco alentador. Si bien se espera crecimiento, desaceleraría por tercer año consecutivo a 2,4% en 2024 a nivel global. La proyección plasmada en el reporte no refleja el 4,5% de caída del PBI que espera el propio Gobierno sino que contabilizaba el rebote tras la sequía, sin las medidas de Javier Milei.

A nivel global, se trata del tercer año consecutivo de desaceleración, «lo que refleja políticas monetarias estrictas, condiciones crediticias restrictivas y un comercio e inversión globales anémicos», indicó el organismo en su informe Global Economic Prospects, donde destaca que el lustro 2020-24 «marcará el comienzo de década más débil en 30 años».

Para la Argentina, señala que existe incertidumbre económica y sobre las medidas en medio de la «alta inflación y una pronunciada devaluación de la moneda, que sigue deteriorando la confianza del consumidor». El informe plantea un rebote de 2,7% para la Argentina, aunque basado en la mejora tras la sequía y sin contar el paquete de anuncios de emergencia del ministro de Economía Luis Caputo.

«La inflación anual ha superado recientemente el 150 por ciento y no hay señales de alivio», dice el informe que se queda corto, con el número final anual en 200%. «También hay poco margen de maniobra para que el gasto fiscal apoye la actividad, mientras el gobierno busca abordar cuestiones apremiantes de sostenibilidad fiscal», agrega sobre Argentina.

Se prevé que el crecimiento mundial se desacelerará por tercer año consecutivo, y pasará del 2,6 % registrado el año pasado al 2,4% en 2024, esto es, casi tres cuartos de punto porcentual por debajo del promedio de la década de 2010. Según las proyecciones, las economías en desarrollo crecerán solo un 3,9 %, más de un punto porcentual por debajo del promedio registrado en la década anterior.

Los países de ingreso bajo crecerán un 5,5 %, menos de lo esperado y las economías avanzadas pasarán del 1,5 % registrado en 2023 al 1,2 %. Para América latina y el Caribe se prevé que el crecimiento aumentará al 2,3 % en 2024 y al 2,5 % en 2025.

«Los riesgos para las perspectivas siguen sesgados a la baja. El conflicto en curso en el Medio Oriente ha aumentado los riesgos geopolíticos y aumentado las probabilidades de que se produzcan interrupciones en el suministro de materias primas o de otro tipo. Otros riesgos a la baja incluyen un fuerte endurecimiento de las condiciones financieras de los  países en desarrollo, una mayor debilidad en China y desastres naturales relacionados con el clima», agrega el informe.

 

FUENTE: EL CRONISTA

 

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