Península Valdés, en peligro: se establecería como un posible puerto de carga de hidrocarburos

Debido a la construcción de una terminal de combustibles en el Golfo de San Matías, colindante con esta área protegida, diversas organizaciones ambientales, como el Instituto de Conservación de Ballenas, presentaron una acción legal contra el gobierno provincial. Nota al Pie dialogó con Cristina Titi Aguero, integrante de la Asamblea No a la Mina Esquel.

El Instituto de Conservación de Ballenas y otras organizaciones ambientales, cámaras turísticas, vecinales y empresariales presentaron ante la provincia de Chubut una acción legal. Solicitan que el gobierno provincial intervenga frente al avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, promovido por YPF.

Éste contempla la realización de un ducto que llevará hidrocarburos desde Vaca Muerta, en Neuquén, hasta un puerto de carga con dos monoboyas en el Golfo San MatíasRío Negro. Como consecuencia, se vería afectada la zona de Península Valdés.

Esta medida se fundamenta en la gran conectividad oceanográfica y biológica entre el sitio donde se establecerá la terminal portuaria y los Golfos San José y Nuevo en Península Valdés, Chubut. Se trata de un área protegida no solo a nivel provincial sino también internacional, ya que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Además, existe un riesgo para la economía costera y la biodiversidad. Por eso, se insta a la provincia a tomar medidas preventivas y velar por la transparencia para el evaluación del impacto ambiental del proyecto, resaltando la omisión del Estado y la inconstitucionalidad de la reforma de la Ley 3308 de Rio Negro. Esta ley prohíbe la prospección, explotación y extracción petrolífera y gasífera en el Golfo de San Matias.

Nota al Pie conversó al respecto con Cristina Titi Aguero, licenciada en Ciencias Ambientales e integrante de la Asamblea No a la Mina Esquel. Esta Asamblea nació en 2002, luego de que una multinacional minera quisiera instalarse con la promesa de trabajo y bienestar y se terminó transformando en una referencia en la lucha contra el extractivismo.

La acción legal presentada para frenar la construcción del ducto que transportará los hidrocarburos hasta el Golfo San Matías, “es una denuncia por daño temido, así se encuadra en nuestro ordenamiento jurídico. Se presentó en los tribunales de Pto. Madryn, Chubut”, comenzó explicando Aguero.

“Es una denuncia por la cual se pretende que la justicia inste al Gobierno provincial y sus dependencias e instituciones a involucrarse con este proyecto para evitar sus consecuencias socioambientales”, agregó.

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El ingreso constante de buques a la terminal de carga de hidrocarburos podría afectar las rutas migratorias de la ballena franca austral, monumento natural; y de otros cetáceos. Crédito: Ballenas.org.ar

El apoyo de “No a la Mina en Esquel” a la causa Valdés

Sobre el por qué del apoyo de No a la Mina a esta acción legal, Aguero explicó que “desde hace 21 años Esquel le dice No a la Mina. Lo cual también implica decirle sí a otras actividades económicas verdaderamente productivas, no extractivas, y que traen a las comunidades una verdadera mejora de la calidad de vida”.

Además sostuvo que “el No a la Mina encierra un Sí al turismo, por ejemplo, y parte del área que se quiere afectar es la Península Valdés, Patrimonio Mundial de la Humanidad”. Esta insignia implica que miles de personas alrededor del mundo quieran conocerla.

“Las luchas a través de todos estos años a nivel provincial, y a dos años del Chubutazo, muestran que no solo es Esquel, somos una provincia completa que no quiere más extractivismo y que defiende el agua y los bienes comunes”, indicó Aguero.

Finalmente, manifestó que “los ciclos vitales de la naturaleza no conocen de límites políticos impuestos por el hombre. Lo que pasa en la cordillera impacta en el mar y viceversa, por eso estamos organizados con las comunidades costeras para defender el Golfo San Matías que significa defender la vida”.

Las consecuencias de un puerto petrolero en el Golfo San Matías

“El oleoducto que quieren construir terminaría con una terminal de descarga en el Golfo San Matías, con monoboyas a 6km de la costa desde donde se surtiría con petróleo a los buques transportadores”, informó. Si bien este golfo estaba protegido hasta hace unos meses, cambiaron la legislación Ley N°3308 para permitir, entre otros, este proyecto.

“El Golfo San Matías estaba protegido por su gran biodiversidad, sustento de ciclos ecológicos que permiten la vida en el planeta. Es una biorregión que se destaca por la presencia de diferentes especies de aves y mamíferos marinos que se alimentan y/o reproducen en los golfos”, agregó.

Entre ellos, cabe mencionar a la ballena franca austral, el elefante marino del sur, el lobo marino de un pelo sudamericano, el pingüino de Magallanes, los cormoranes, las orcas, el delfín común y el delfín oscuro, las aves playeras, el caballito de mar y un gran número de especies de peces, entre muchas otras.

Según sostienen las organizaciones ambientales, el proyecto tendrá también impactos negativos directos sobre los ecosistemas de varias reservas naturales como el Parque Nacional Islote Lobos, el Área Natural Protegida y Patrimonio Natural de la Humanidad Península Valdés, la Reserva de Usos Múltiples Caleta de Los Loros y el Área Natural Protegida Bahía San Antonio.

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Asambleas como la “Asamblea por un mar libre de petroleras” reafirman la protección de la Península Valdés, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999. Crédito: @Defendamosnuestrogolfosanmatias

“No es necesario que se produzca una catástrofe y/o un accidente para contaminar el Golfo. La sola operación de estas monoboyas genera microderrames diarios que a corto y largo plazo generarán la muerte de los organismos marinos más frágiles y pequeños, que son la base de los ecosistemas”, describió.

Por otro lado, expresó con preocupación que “los “accidentes” son más frecuentes de lo que se cree y difunde. Si no, miremos los Golfos que tienen monoboyas en el mundo y entendamos hacia dónde nos quieren llevar, como el Golfo de México o el polo petroquímico de Bahía Blanca en Buenos Aires”.

Un largo listado de impactos ambientales negativos

“Más allá de los micro y macro derrames, por funcionamiento y por “accidentes”, respectivamente, la ruta migratoria de las ballenas y otros cetáceos y mamíferos marinos se vería afectada por el ingreso de los buques”, denunció Aguero.

Además, “no hay que olvidarse de los impactos acumulativos si analizamos este proyecto a la luz del avance de la frontera hidrocarburífera con la exploración y explotación offshore a lo largo del mar argentino”.

En definitiva, Aguero consideró “una amplia lista de impactos negativos irreversibles se prevén con la construcción y puesta en funcionamiento del proyecto de Terminal de descarga Vaca Muerta Oil Sur. Entre ellos, micro y macro derrames de petróleo”.

También consideró “la interferencia de las rutas migratorias de cetáceos, mamíferos y otras especies marinas por aumento de tráfico de buques y la contaminación acústica. Además, una reducción de poblaciones por colisión con embarcaciones y por afectación del área de alimentación, reproducción y cría”.

Por último, Aguero manifestó otras consecuencias negativas, las cuales implican la “afectación de la cadena trófica de los ecosistemas, y la sinergia de impactos negativos acumulativos. De confirmarse la construcción de esta terminal en el Golfo, seguramente Península Valdés perdería su insignia de Patrimonio Mundial de la Humanidad”.

FUENTE: Notal al Pie

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