El Municipio se quedó con parte del sueldo de trabajadores y amenaza con volver a hacerlo

trabajadores y amenaza con volver a hacerlo
El Ejecutivo decidió bajar los salarios de los agentes que cumplen funciones en los centros
de Desarrollo Comunitarios (CDC) y los intima para que se adecuen a un nuevo régimen
horario. En medio de la grave crisis que atraviesa el país, la pretensión del intendente Javier Martínez pareciera ser que muchos de los empleados municipales vivan con sueldos que están por debajo de la línea de indigencia. Los sueldos que cerca del 90 por ciento de los trabajadores de los centros de Desarrollo Comunitarios (CDC) cobran en concepto de presentismo, fue retenido por la fuerza y sin aviso previo, configurando una baja de hecho en los haberes mensuales. Así, los empleados tienen que enfrentar agosto, en el que se espera cerca de un 8 por ciento de inflación, con importantes descuentos en sus sueldos.
Como si fuera poco, el Municipio amenaza con quitarles nuevamente el presentismo si no se deciden, en el lapso de 10 días, entre trabajar 2 horas más por jornada -por el mismo sueldo- o bien pedir una reducción horaria.
Es imprescindible destacar que, de por sí, la remuneración de los empleados municipales en general está por debajo de la línea de pobreza, salvo que pueda sumársele una antigüedad superior a los 20 años o tener un cargo de jerarquía. En promedio, una docente con título, a cargo de niños de diversas edades y no más de 10 años de
antigüedad, cobra 50 mil pesos de básico y no más de 80 mil pesos de bolsillo. Si a eso se le descuenta el presentismo, llegar a fin de mes es más que una aventura.
Por eso, la opción de la reducción horaria es una opción falsa y es vivida con angustia y enojo, según expresaron los municipales a PRIMERA PLANA. Porque esa reducción implicaría trabajar la misma cantidad de horas que cumplen hoy, pero por la mitad del sueldo actual.
El conflicto oculta una problemática que varias gestiones a cargo del Ejecutivo municipal evitaron
resolver: la implementación de un régimen especial para docente.
La excusa del Municipio El Gobierno Municipal decidió descontar el presentismo porque, según pudo reconstruir PRIMERA PLANA, -a partir de la declaración de los trabajadores, que prefirieron no revelar su identidad por temor a represarías-, advirtió que después de 7 años en el cargo, había empleados que cumplían una jornada laboral de 5 horas y no de 7, como establece la ley Al darse cuenta de esta situación administrativa, desde Recursos Humanos se tomó la insólita decisión
de no pagar el presentismo. Lo extraño está dado porque ese ítem no tiene nada que ver con el salario – el dinero que alguien percibe por una cantidad de horas trabajadas- sino que representa un incentivo para quienes nunca faltan a su puesto laboral ni llegan tarde.
Pero el Municipio no sólo les quitó el dinero del presentimos de julio a los trabajadores sino que
amenazó, en una reunión formal, con no pagar el de agosto sino se decidían a trabajar más horas o a pedir reducción horaria en el lapso de 10 días.
Lo que el Ejecutivo omitió es que existen dos acuerdos entre los empleados de los CDC y el Municipio para que justamente se cumpla una jornada laboral de 5 horas, algo que el área de Recursos Humanos no resolvió administrativamente hasta ahora y pretende que se lo solucionen los trabajadores quitándose a si mismo parte del sueldo El Municipio arrastra un problema desde hace muchos años. Tiene docentes a los que no cuenta como tales. Son docentes, están recibidos y recibidas, se les exige título, cumplen tareas pedagógicas y de cuidado. Y tienen el desgaste típico de la profesión, pero para la nómina del Ejecutivo, son agentes municipales.
Hace más de 30 años, los empleados de que cumplían tareas de docentes cobraban sueldos superiores a los salarios de los provinciales. Con el correr del tiempo, las condiciones laborales y salariales de los profesionales de la educación del Municipio fueron mermando a niveles de precariedad.
Ante el reclamo gremial, los distintos gobiernos ensayaron algunas respuestas, menos la obvia: crear un régimen especial para los docentes que contemplara la particularidad del área. La excusa de todos siempre fue el dinero.
Para intentar equiparar la situación con lo que ocurría en Provincia, en 2007 el Municipio firmó un
acuerdo para reducir la carga horaria a los docentes y pasar de 7 a 5 horas frente a curso, una medida que no solucionaba la cuestión de fondo, pero compensaba a los empleados y empleadas, acercándose a las horas frente a curso de los maestros bonaerenses.
Con el paso del tiempo, la Provincia “comenzó a tener mejores sueldos y se trabajaba solamente 4
horas diarias, entonces el personal se empezó a ir a Provincia y renunciaba al Municipio.
“En aquel momento, ‘Cachi’ Gutiérrez nos convoca a una reunión para poder llegar a un arreglo para que el personal de los centros Comunitarios no siga renunciando. Nos plantea que no existía la posibilidad de igualar los salarios con la provincia, pero nos propuso que comenzáramos a trabajar 5 horas en vez de 7”, dijo a PRIMERA PLANA uno de las trabajadores afectadas. Ese derecho fue reconocido por la actual gestión de Martínez, en un acta firmada por la subdirectora de Educación, Marcela Demilta En esa nota se reconoció que las y los trabajadores cumplirían 5 horas de labor y quedarían a disposición para por una hora más ante el llamado especial de la autoridad de la cartera. Por ejemplo, ante los festejos del Día del Niño o en situaciones de crisis como una inundación. Una formalidad, ya que el personal de los CDC ya acudía ante ese tipo de situaciones.
El actual Gobierno Municipal decidió que todo este precedente jurídico y legítimo en cuanto a la
conquista de derechos laborales, no existía. Y eligió subsanar, lo que entiende como una anomalía
administrativa, sin consultar con las partes y quitando extrañamente lo que los trabajadores se habían ganado por no faltar durante el mes de julio.
Toda esta maniobra revela que el Municipio tiene la intención que los trabajadores paguen con su salario un problema que tiene la administración pública. Es decir, el contrato de trabajo dice que los empleados deben estar en sus puestos 7 horas, pero por la función especializada que cumplen y porque así ocurre en otras jurisdicciones, se les reconoció -dos veces- que trabajaran 5 horas. Eso no coincide administrativamente con lo que Recursos Humanos tiene en su escritorio. La forma que encontró el Ejecutivo para solucionarlo es agregando horas y licuando el sueldo. Y por las dudas, que los trabajadores no aceptaran, retener el presentismo y amenazar con volver a retenerlo. Otra complejidad de esta situación es que, como reveló una de las trabajadores a PRIMERA PLANA, el acuerdo firmado en 2007 “nos permitía tener dos trabajos. Todos estuvimos conformes así que a partir de ese día todos salimos a tomar otros cargos” en Provincia.
Es decir, que muchos de los docentes afectados por la decisión del Ejecutivo tienen un empleo
complementario luego de las horas de labor municipal y de concretarse las aspiraciones del intendente Martínez, deberán renunciar a uno de los dos y tratar de sobrevivir con los ingresos que les queden.

 

fuente: http://www.primeraplana.com.ar/el-municipio-se-quedo-con-parte-del-sueldo-de-trabajadores-y-amenaza-con-volver-a-hacerlo/

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