Hiroshima y Nagasaki: se cumplen 77 años de los bombardeos atómicos en Japón

Los bombardeos a las ciudades japonesas fueron uno de los actos más brutales de la historia de la humanidad. En el aniversario del primer ataque, Nota al Pie repasa sus causas, consecuencias y testimonios de quienes lograron vivir para contarlo.El 6 de agosto, a las 8.15 horas, se produjo el primer bombardeo atómico de Estados Unidos sobre la ciudad de Hiroshima, Japón. Dejó un saldo de alrededor de 100 mil personas muertas y muchas más heridas. Tres días después, el 9 de agosto de 1945, se produjo un segundo bombardeo sobre la ciudad de Nagasaki, esta vez con una bomba de plutonio. El ataque causó la muerte de alrededor de 50 mil personas y, al igual que la catástrofe en Hiroshima, un gran número de damnificados. Estos hechos marcaron el final de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la era atómica.

La primera bomba sobre Hiroshima

Japón se encontraba desde hacía años en un conflicto bélico con Estados Unidos, en lo que se llamó la Guerra del Pacífico (1941-1945). Según informó la BBC, el 26 de julio de 1945 el presidente de EE.UU., Harry Truman, lanzó un ultimátum contra el pueblo japonés. Les exigía una «rendición incondicional», de lo contrario, les esperaba «una destrucción rápida y absoluta». Sin embargo, en su mensaje no se mencionaba el uso de bombas nucleares.

La mañana del 6 de agosto de 1945, el avión Enola Gay, tripulado por Paul Tibbets, arrojó la primera bomba atómica sobre la población japonesa.  El explosivo, nombrado “Little Boy” (Niño pequeño), llevaba una carga de 64 kilos de Uranio 235.

La explosión tuvo la fuerza equivalente a 15.000 toneladas de TNT (trinitrotolueno); y  generó una ola de calor de más de 4.000 °C en un radio de aproximadamente 4,5 km.  Según relatos de sobrevivientes del ataque, mencionan que en lugar se vio una luz brillante y luego una inmensa nube gris con forma de hongo, acompañada de la onda expansiva que destruyó todo a su alrededor.

Se estima que murieron instantáneamente alrededor de 100 mil personas. Además, hubo miles de herides que fallecieron a las pocas semanas o meses después. La ciudad quedó devastada en un área de 10 km2. Además, la explosión se sintió a más de 60 km de distancia. Como resultado, unos 60.000 edificios de la ciudad quedaron reducidos a escombros. El intenso calor produjo incendios durante tres días en un área de 7 kilómetros alrededor de la zona cero. No obstante, la primera explosión en Hiroshima solo fue el principio del ataque nuclear.

La bomba sobre Nagasaki

Tres días después del primer bombardeo, EE.UU. lanzó el segundo proyectil. Este fue arrojado desde el avión Bockscar, a cargo de Charles Sweeney, sobre la ciudad de Nagasaki a las 11.02 horas. En este caso, la bomba era de plutonio 239. El impacto afectó aproximadamente a 50 mil personas que murieron automáticamente. Mientras que el ataque también arrasó la zona dejando heridas graves en la población y destrucción total en los alrededores.

El objetivo principal era la ciudad de Kokura en Japón, pero debido a que había “bruma y humo”, debieron cambiarlo. Se estima que al caer en Nagasaki, sobre una zona montañosa, se redujo el impacto del explosivo. Sin embargo, las consecuencias de ambos ataques fueron devastadoras. Luego de este segundo ataque, el emperador japonés Hirohito, firmó la rendición total. Con este hecho finalizó la Segunda Guerra Mundial y se inició un período “atómico”.

Consecuencias sociales de los bombardeos

Para componer “Memorias del resplandor: relatos de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki y de sus familias” (2017), las autoras Irene Isabel Cafiero y Estela Cerono, se dedicaron por más de una década al estudio de la comunidad japonesa asentada en la Colonia Justo José de Urquiza del partido de La Plata. 

Allí, recogieron los testimonios de familias de inmigrantes que tienen, o tuvieron, entre sus integrantes a une sobreviviente de las tragedias de Hiroshima y NagasakiLas autoras recopilaron relatos de cómo fue sobrevivir a estos hechos y las consecuencias físicas y psicológicas que tuvieron.

Muches de elles padecieron enfermedades derivadas de la exposición a la radiación; mientras que otres cargaron con un estigma social por haber estado en el lugar. Sufrieron discriminación y fueron marginades por la sociedad. El término japonés que utilizaron para referirse a les sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki es “Hibakusha” (persona bombardeada).

Uno de les sobrevivientes de Nagasaki cuenta su historia: “Recuerdo que era mi día de descanso en la fábrica y que por ello, aprovechaba para visitar a mi madre enferma que vivía en la cercanía de un hospital; tenía 16 años”. Sobre el momento de la explosión describe que se dirigía al centro de la ciudad,”cuando la luz lo sorprende dentro del tranvía”. En ese momento, se produce la onda expansiva.

Pasados unos segundos, respira, abre los ojos, pero todo está oscuro. “No se sabe cuánto tiempo pasa hasta que recupera la visión y puede observar todo destruido, escombros por todos lados”, continúa el relato. Luego de la explosión, comparte que “vio muchas personas heridas y quemadas, que se dirigían hacia donde ellos estaban”. Estas,  huían del fuego. “No se sabía el sexo ni la edad de las personas, parecían fantasmas que marchaban agonizantes”, describe.

Acuerdos contra las armas nucleares 

Las dos bombas atómicas fueron las únicas utilizadas hasta la actualidad. Dejaron más de 200.000 personas muertas debido a la radiación; a su vez, en décadas posteriores sumaron 400.000 decesos más por problemas de salud relacionados con las bombas, según informó la Organización de las Naciones Unidas ONU. Dicha organización nació luego de estos acontecimientos como modo de coordinar entre los distintos países, establecer los pasos a seguir para la regulación del armamento nuclear y los desafíos que esto planteaba en un mundo en constante conflicto.

Los avances en armamentos nucleares plantearon un nuevo desafío a las naciones del mundo: la regulación de la actividad nuclear. Video: CICR.

“Desde sus primeros días y resoluciones, la Organización ha reconocido la necesidad de eliminar por completo las armas nucleares. Sin embargo, seguimos sin lograr ese objetivo”, declaró en 2020 el entonces Secretario General de la ONU, António Guterres. Otra de las iniciativas internacionales contra las bombas nucleares, es la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN). Esta es una coalición de organizaciones no gubernamentales integrada por más de cien países. Desde la entidad promueven la adhesión e implementación del tratado de prohibición de armas nucleares de las Naciones Unidas. Aunque algunos países con potencial atómico como, Estados Unidos, Rusia, Corea del Norte, Inglaterra, entre otros, no adhieren a este tratado.

 

 

fuente: https://www.notaalpie.com.ar/2022/08/06/hiroshima-y-nagasaki-se-cumplen-77-anos-de-los-bombardeos-atomicos-en-japon/

escrito por: Grisel Mariela Gonzalez

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